El 1 de mayo de 1886 comenzó en Chicago una huelga masiva por la jornada de ocho horas, con 80.000 trabajadores en las calles lideradas por Albert Parsons, extendiéndose a 350.000 en todo EE.UU.
El 4 de mayo, una bomba en Haymarket Square mató a policías, derivando en el juicio a ocho anarquistas: cinco ahorcados y tres encarcelados en un proceso controvertido.
Conocidos como Mártires de Chicago, inspiraron luchas obreras globales, convirtiendo el 1 de mayo en el Día Internacional de los Trabajadores. En 1893, Illinois perdonó a los sobrevivientes, reconociendo injusticias.