Buenos Aires, 24 de mayo 2026. El 24 de mayo de 1977 ocurrió uno de los episodios más estremecedores del terrorismo de Estado en Argentina: la llamada Masacre de Monte Grande. Ese día, un grupo de 16 personas secuestradas en el centro clandestino de detención El Vesubio fue fusilado en una vivienda ubicada en la localidad bonaerense de Monte Grande.
Las víctimas permanecían cautivas bajo control de las fuerzas represivas de la última dictadura militar. Según sobrevivientes y posteriores investigaciones judiciales, los detenidos fueron engañados con la promesa de ser puestos “a disposición del Poder Ejecutivo Nacional”, una modalidad utilizada por los represores para simular traslados legales.
Sin embargo, el operativo tenía otro destino. Los secuestrados fueron llevados hasta una casa donde finalmente fueron asesinados. Luego, los cuerpos fueron enterrados en fosas comunes sin identificación en el cementerio de Monte Grande.
La dictadura difundió públicamente el hecho como si se hubiera tratado de un enfrentamiento armado, una práctica habitual del régimen militar para justificar ejecuciones ilegales y desapariciones forzadas.
Con el regreso de la democracia comenzaron a conocerse detalles de lo sucedido y los organismos de derechos humanos impulsaron investigaciones para reconstruir la verdad. Años más tarde, distintos represores vinculados al centro clandestino El Vesubio fueron condenados por estos crímenes de lesa humanidad.
La casa donde ocurrió la masacre también se convirtió en símbolo de la memoria colectiva. Sus propietarios intentaron venderla, pero organismos de derechos humanos reclamaron que el lugar fuera preservado como sitio de memoria y prueba histórica del accionar represivo.
La Masacre de Monte Grande continúa siendo recordada como uno de los tantos crímenes cometidos durante la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983.