Buenos Aires, 23 de mayo 2026. El 23 de mayo de 1945 se suicidó Heinrich Himmler, uno de los principales responsables de los crímenes cometidos por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Considerado uno de los hombres más poderosos y temidos de la Alemania de Adolf Hitler, Himmler fue pieza clave en la organización de los campos de exterminio y en la maquinaria represiva del Tercer Reich.
Nacido en 1900, se convirtió en jefe de las SS y manejó los organismos de seguridad, inteligencia y persecución política del régimen nazi. Bajo su conducción se desarrolló gran parte del aparato genocida responsable del asesinato de millones de personas, especialmente judíos, opositores políticos, gitanos y otras minorías perseguidas por el nazismo.
En los últimos meses de la guerra, con Alemania ya derrotada, Himmler intentó negociar por su cuenta una posible rendición ante los Aliados occidentales. Esa maniobra generó la furia de Hitler, quien lo acusó de traición y ordenó apartarlo del poder.
Tras la caída de Berlín, Himmler intentó escapar utilizando documentación falsa. Finalmente fue detenido por tropas británicas el 21 de mayo de 1945. Dos días después, mientras era revisado por soldados ingleses en la ciudad de Luneburgo, mordió una cápsula de cianuro que mantenía escondida y murió pocos minutos más tarde.
Su suicidio evitó que fuera juzgado en los posteriores procesos de Núremberg, donde muchos jerarcas nazis debieron responder por los crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad cometidos durante el conflicto más sangriento del siglo XX.