El 10 de mayo de 1895 se llevó a cabo el Segundo Censo Nacional de la República Argentina, durante el gobierno de José Evaristo Uriburu, marcando un hito en la historia demográfica del país tras la unificación territorial que incorporó regiones como Patagonia, Chaco, Formosa, La Pampa y Misiones.
Este relevamiento registró 4.044.911 habitantes y 536.034 casas, un crecimiento significativo desde el primer censo de 1869 bajo Domingo Faustino Sarmiento, que había contabilizado 1.877.490 personas y 262.433 viviendas, reflejando la masificación de la inmigración europea, especialmente italiana y española, con uno de cada cuatro habitantes siendo extranjero.
El cuestionario amplió a 16 preguntas, indagando sobre tenencia de bienes, religión no católica, asistencia escolar, hijos de mujeres casadas y condiciones especiales como orfandad o invalidez, mientras los resultados se publicaron en español y francés, destacando una densidad poblacional de 1,4 personas por km².
Este censo no solo midió el crecimiento poblacional sino que capturó la transformación social de una Argentina en expansión a fines del siglo XIX.