El Senado argentino aprobó el 9 de mayo de 2012 dos leyes pioneras: Identidad de Género y Muerte Digna, ampliando derechos en un hito kirchnerista.

La primera permite a personas trans cambiar DNI (nombre, foto, sexo) sin jueces ni hormonas, y obliga obras sociales a cubrir cirugías. La segunda autoriza a terminales o familiares rechazar tratamientos «encarnizados».

Ambas sancionadas en una sesión maratónica, reflejaron consensos progresistas. Identidad de Género (Ley 26.743) posicionó a Argentina en la vanguardia mundial; Muerte Digna (26.742) dignificó multas de vida. Hoy, con millas de rectificaciones y aplicaciones, marcan 14 años de impacto social.

Con NA.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.