El 3 de mayo de 1968 París ardió con el Mayo Francés, epicentro de la rebeldía global. Tras choques en Nanterre, ocho estudiantes —incluido Daniel Cohn-Bendit, futuro líder—“Dany el Rojo”—llegaron a declarar ante la Justicia.
La policía dispersó un acto en la Sorbona, desatando huelgas de la Unión Nacional de Estudiantes y sindicatos. Obreros se sumaron, paralizando Francia: barricadas, gases lacrimógenos, suspensiones como Cannes.
Charles de Gaulle llamó elecciones en junio, que la izquierda perdió. Fue la década más rebelde del XX: consignas como “Prohibido prohibir” cuestionaron el capitalismo y el autoritarismo. Hoy, inspira movimientos como Fridays for Future, mostrando el poder de la juventud unida.