Roma amaneció con horror el 9 de mayo de 1978: Aldo Moro, ex primer ministro italiano, era encontrado acribillado en un Renault 4 en el barrio de Acilotoli.

Líder democristiano (gobernó 1963-68 y 1974-76), había sido secuestrado por las Brigadas Rojas el 16 de marzo, en pleno «compromiso histórico» con comunistas.

Casi dos meses de cautiverio paralizaron Italia. Moro escribió cartas suplicando negociar por brigadistas presos, material inmortalizado en «El Caso Moro» de Leonardo Sciascia, diputado en la comisión investigadora. Sin acuerdo, las BR lo ejecutaron. Nunca se hallaron culpables plenos; teorías apuntan a conspiraciones CIA-Mafia-Estado para frenar su pacto izquierdista.

A 48 años, el «caso Moro» simboliza los «años de plomo» italianos, con 14.000 atentados. Sus restos reposan en el Panteón Ardeatino, y el debate persiste: ¿víctima de terrorismo o peón en un ajedrez mayor?

Con NA.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.