El Poder Ejecutivo oficializó este lunes el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), un eje clave de la reforma laboral aprobada en el Congreso a fines de 2025, mediante el Decreto 315/2026 publicado en el Boletín Oficial.
Firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y los ministros Sandra Pettovello (Capital Humano) y Luis Caputo (Economía), el esquema reduce las contribuciones patronales a solo el 5% por cada nuevo trabajador registrado, aplicable por cuatro años siempre que se cumplan requisitos como la inscripción ante AFIP posterior al 10 de diciembre de 2025 y un tope del 80% de la nómina total.
El ministro Caputo defendió la medida como un «alivio histórico» para las empresas, destacando que la «cuña laboral» total (aportes personales más contribuciones patronales) pasaría del 44% al 32% del salario bruto, bajando 12 puntos porcentuales el costo de contratar formalmente. Esta rebaja, que llega hasta el 85-90% en los primeros años para PyMEs, busca dinamizar un mercado laboral estancado con 7,8% de desocupación según el INDEC y formalizar al 45% de trabajadores informales, priorizando jóvenes hasta 25 años y mujeres en sectores vulnerables.
La reglamentación precisa que aplica a nuevas relaciones laborales entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, excluyendo ciertos rubros y exigiendo aumento neto en la nómina. Tras un fallo judicial favorable, el Gobierno aceleró su implementación pese a críticas de la CGT, que denuncia «precariedad» por posibles rotaciones post-beneficio, y opositores que cuestionan el costo fiscal estimado en 0,47% del PBI anual.
Desde el sector privado, la Cámara Argentina de Comercio aplaudió el anuncio, proyectando 200.000 nuevos empleos en 2026, sobre todo en PyMEs del conurbano bonaerense. «Es un freno a la informalidad y un impulso a la inversión», coincidieron fuentes de la CAC, aunque economistas como Orlando Ferreres condicionan su éxito a la estabilidad cambiaria y control inflacionario.
En el contexto de la agenda mileísta de desregulación, esta norma complementa recortes en indemnizaciones y mayor flexibilidad horaria, alineando Argentina con estándares OCDE. En Notigital, consultamos PyMEs locales en Santos Lugares: «Finalmente podemos crecer sin cargas asfixiantes», resumió un empresario textil.