En la final de la Recopa Europea del 10 de mayo de 1995 en el Parque de los Príncipes de París, Nayim del Real Zaragoza anotó un gol legendario desde casi 50 metros en el último segundo de la prórroga contra el Arsenal, asegurando el 2-1 tras el 1-1 reglamentario.

El remate superó al arquero David Seaman, evitando penales y coronando al Zaragoza como campeón de la segunda competencia más importante de Europa después de la Champions.

Este golazo permanece como uno de los más icónicos en la historia del fútbol europeo.

Con NA.

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Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.