Fernando Lugo ganó el 20 de abril de 2008 las presidenciales paraguayas, rompiendo 61 años de hegemonía colorada post-Stroessner.
Exobispo de San Pedro, con Alianza Patriótica para el Cambio, obtuvo 41,1% vs. Blanca Ovelar (32%). Renunció al clero; prometió inclusión indígena y reforma agraria.
Destituido en 2012 por juicio político tras paternidades, hoy senador. Fin de era colorada, eco en izquierda regional.