El 21 de abril de 1947 concluyó el cuarto Censo Nacional de Argentina, iniciado el 19 de abril, que registró 15.893.811 habitantes durante el gobierno de Juan Domingo Perón.
Representó más del doble de la población del censo anterior de 1914, que contaba 7,8 millones, reflejando el crecimiento demográfico impulsado por inmigración y natalidad. Este relevamiento, el primero en 33 años, sirvió de base para políticas sociales peronistas.
El censo destacó la urbanización creciente, con Buenos Aires como centro principal, y evidenció avances en alfabetización y acceso a servicios. Bajo Perón, los datos impulsaron reformas laborales y educativas, consolidando el modelo de inclusión social. Hoy, se recuerda como hito estadístico clave en la historia argentina.