El 10 de mayo de 2017, cientos de millas colmaron la Plaza de Mayo para repudiar el fallo de la Corte Suprema que aplicó el «2×1» a condenados por lesa humanidad, como Luis Muiña por represiones en el Hospital Posadas.
La ley, vigente entre 1994 y 2001 por hacinamiento carcelario, no estaba destinada a represores beneficiarios antes por Punto Final y Obediencia Debida; el Congreso respondió con una ley excluyéndolos y la Corte revocó el fallo en 2018.
La marcha unificó organismos de derechos humanos en defensa de la memoria.