El 1 de mayo de 1786, Wolfgang Amadeus Mozart estrenó su ópera bufa «Las bodas de Fígaro» en el Burgtheater de Viena, bajo su propia dirección al clavicémbalo.
Esta obra en cuatro actos, con libreto de Lorenzo da Ponte basada en la controvertida pieza de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais, introdujo por primera vez en una ópera las tensiones de clase entre nobles y criados, reflejando el escozor social previo a la Revolución Francesa.
A pesar de abucheos iniciales de rivales como Antonio Salieri, la ópera ganó popularidad rápidamente, aunque su primera serie duró solo nueve noches. Hoy se considera una obra maestra del repertorio operístico, destacando arias como «Non più andrai» por su ingenio cómico y musical.