El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, remitió una propuesta de tratamiento urgente al Parlamento para establecer la semana laboral de cinco días sin recortes salariales. El Congreso deberá tratarla en 45 días, mientras la industria advirtió sobre un posible aumento de costos.

Da Silva envió el martes al Congreso un proyecto de ley para modificar la jornada laboral. La iniciativa, que el Parlamento debe tratar con carácter de urgencia, propone eliminar la escala de seis días de trabajo por uno de descanso.

El mandatario brasileño destacó que la propuesta busca avanzar hacia “un país más justo y con más calidad de vida para todos”. Según el proyecto, la disminución de horas trabajadas no afectará el salario de los empleados. Lula subrayó además que los avances tecnológicos y el aumento de la productividad deben traducirse en más tiempo de ocio para la población.

La reducción de la jornada es una demanda histórica de los sindicatos y se transformó en una de las principales banderas del programa de Gobierno en este año electoral. El envío bajo régimen de urgencia obliga al Congreso a debatir y votar el texto en un plazo máximo de 45 días.

Por otra parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, aclaró que el proyecto de Lula no interrumpirá el curso de una enmienda constitucional sobre el mismo tema que ya se tramita en el Parlamento. Sin embargo, ese proceso es más prolongado porque requiere la formación de una comisión especial y dos votaciones en el plenario de ambas cámaras.

Preocupación industrial

La Confederación Nacional de la Industria manifestó su preocupación ante la medida. La entidad advirtió que una reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales podría elevar los costos de los trabajadores formales hasta un 7% anual. A pesar de su advertencia, reconoció que el debate es “legítimo y necesario”.

El debate se produce en un contexto de datos laborales mixtos. Brasil generó en febrero 255.321 nuevos empleos formales, una cifra que representa un 42% menos que la registrada en el mismo mes de 2025. El saldo positivo resultó de la diferencia entre 2,38 millones de contrataciones y 2,13 millones de despidos. A pesar de la caída interanual, el dato de febrero duplicó la creación de empleos de enero y fue el mayor para un solo mes en el último año.

El Ministerio de Trabajo reportó que el país alcanzó en febrero un récord de 48,8 millones de trabajadores con contrato formal. Las estadísticas oficiales señalan que la tasa de desempleo en el trimestre que cerró en febrero fue del 5,8% de la población económicamente activa. Si bien está por encima del mínimo histórico del 5,2% de finales de 2025, sigue como la cifra más baja para ese período en la serie histórica.

Controversia en el Ministerio de Trabajo

El ministro de Trabajo, Luiz Marinho, atribuyó la desaceleración del ritmo de generación de empleo a los altos costos del dinero, ya que la tasa de interés de referencia se mantuvo hasta hace dos semanas en el 15% anual. El funcionario consideró que este nivel, el mayor en dos décadas, afectó la actividad económica.

En simultáneo, la cartera de Trabajo de Brasil destituyó el lunes al secretario de Inspección del Trabajo, Luiz Felipe Brandão de Mello. El funcionario era el responsable de elaborar el registro de empleadores sancionados por trabajo análogo a la esclavitud. La Asociación Nacional de Auditores Fiscales del Trabajo (Anafitra) vinculó su salida a la inclusión de la automotriz china BYD en la denominada “lista sucia” por parte del Gobierno brasileño a comienzos de mes.

Fuente: https://misionesonline.net/

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Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.