El gobierno nacional de Javier Milei está cerca de cometer el mismo error que cometió Mauricio Macri. Llegaron prometiendo ser distintos a “la casta” y recorrieron todos los canales de televisión vendiendo una imagen de honestidad y transparencia. Sin embargo, en menos de dos años de gestión, ya acumulan más de cinco frentes abiertos en la Justicia.

El caso $Libra no solo tiene repercusiones en Argentina, sino también en Estados Unidos. Se trata de la causa judicial más pesada que enfrenta el gobierno, vinculada a las criptomonedas y a una presunta estafa que habría alcanzado casi los 100 millones de dólares. A esta situación se suma el escándalo en ANDIS, con supuestas coimas del 3%, que provocó la salida de Spagnuolo. También aparece el caso de la candidatura de José Luis Espert, que debió bajarse por presuntos vínculos financieros con el narcotráfico.

Lejos de representar una fuerza “anticasta”, el gobierno de Javier Milei enfrenta problemas por todos lados: económicos, sociales y judiciales. Aunque todavía mantiene un piso cercano al 35% de imagen positiva, en el llamado “círculo rojo” parece que ya le soltaron la mano.

Aun así, para el Presidente todo marcha de acuerdo al plan y asegura ver una Argentina “volando”. Mientras tanto, el INDEC reconoció el aumento del desempleo formal y el crecimiento del trabajo informal, datos que desde algunos sectores oficiales parecieron incluso celebrar.

También resulta preocupante la forma en que entienden la democracia. Hablan de división de poderes, pero recurren a decretos o apelaciones judiciales para evitar cumplir leyes aprobadas por el Congreso, como el financiamiento universitario o la emergencia en discapacidad.

Un gobierno que se mueve bajo la lógica de “buenos” y “malos”, y que ataca constantemente a quienes piensan distinto o no votan lo que pretende el oficialismo, no parece demasiado democrático.

Lo cierto es que, con La Libertad Avanza como fuerza política emergente, el Congreso se ha degradado notablemente y muchas veces parece más un circo que un ámbito serio de debate político.

Argentina, lejos de avanzar, parece tropezar siempre con la misma piedra. Cada vez que gobernaron proyectos liberales o neoliberales clásicos, la mayoría de los ciudadanos terminó perjudicada en términos económicos y también en áreas fundamentales como salud, educación y seguridad.

La única fórmula que parece funcionarles siempre es la del antiperonismo como herramienta para infundir miedo en una parte de la sociedad y conseguir votos. Por más que intenten vender un relato de prosperidad y paraíso económico, la Argentina se hunde en casi todos los indicadores.

Porque un país se construye para todos y todas, y no solamente para un pequeño porcentaje de la población. Está claro que hay sectores minoritarios a los que les va muy bien, pero a la enorme mayoría le está yendo mal, y eso ya resulta imposible de ocultar.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.