En la esquina de Santiago Parodi y Coronel Pringles, en Caseros Sur, los contenedores pequeños instalados por el municipio no dan abasto. La acumulación de residuos genera basurales a cielo abierto que obligan a las autoridades a intervenir al menos una vez por mes para recolectar la mugre.
Los vecinos y vecinas expresan su preocupación por el mal olor, la proliferación de roedores y el deterioro visual que afecta al barrio. «Es un problema constante que ensucia nuestra zona», coinciden.
Surge una controversia: mientras algunos culpan a la gente por tirar basura donde no corresponde, otros critican la solución municipal como insuficiente. «Son ellos los que deben mantener limpio, recolectando la basura a tiempo», argumentan.
No es la única esquina afectada en la zona, pero sí una de las más importantes y transitadas. ¿Hasta cuándo seguirá así?