El 12 de marzo de 1938 se concretó el Anschluss: las tropas nazis invadieron Austria, anexándola al Tercer Reich horas antes de un plebiscito convocado por Viena para decidir su destino.
Adolf Hitler, ansioso por unir pueblos alemanes, disolvió el gobierno austríaco y proclamó la unión. El canciller Kurt Schuschnigg fue arrestado, y el Anschluss pavimentó el camino a la Segunda Guerra Mundial, seguido por la crisis de los Sudetes checoslovacos.
Esta absorción pacífica (sin resistencia armada) mostró la debilidad de las democracias ante el expansionismo nazi. Hitler fue recibido como héroe en Viena, pero inició persecuciones antisemitas y la germanización forzada. El mundo lo lamentó tarde: Francia e Inglaterra optaron por el apaciguamiento.
Hoy, con resurgir de nacionalismos extremos, el Anschluss advierte sobre soberanías frágiles. En Argentina, evoca reflexiones sobre fronteras y autoritarismos pasados, relevantes para Notigital en un contexto de tensiones geopolíticas globales.