Martín Palermo, delantero y máximo goleador de la historia de Boca Juniors, anotó su primer y único gol en torneos mundiales durante el Mundial de Sudáfrica 2010.
Este gol, que fue el segundo de la selección argentina en la victoria por 2-0 ante Grecia, se convirtió en un momento memorable para Palermo y para los aficionados del fútbol argentino. El gol se produjo en la fase de grupos del torneo, consolidando la victoria de Argentina y asegurando su paso a la siguiente ronda.