El 19 de mayo de 2004 murió en Buenos Aires el poeta Elvio Romero, una de las voces más importantes de la literatura paraguaya del siglo XX.
Había nacido en 1926 en Yegros, Paraguay, y desde muy joven se vinculó a la militancia política de izquierda. La guerra civil paraguaya de 1947 lo obligó a exiliarse y nunca más volvió a residir de manera permanente en su país.
Instalado en la Argentina, desarrolló una intensa producción literaria marcada por el compromiso político, el dolor del exilio y la defensa de los sectores populares. Su primer libro, Días roturados, apareció en 1948 y marcó el inicio de una trayectoria poética profundamente ligada a la realidad social latinoamericana.
Con el paso de los años publicó obras como El sol bajo las raíces, Un relámpago herido, Los innombrables y Contra la vida quieta, consolidando un estilo atravesado por la denuncia social y la memoria colectiva.
Romero mantuvo una fuerte relación con el ámbito intelectual y político argentino, donde desarrolló buena parte de su carrera. También se desempeñó como agregado cultural de la embajada paraguaya en la Argentina.
Su obra fue reconocida por distintos escritores y críticos de América Latina, que destacaron la fuerza lírica de sus textos y su capacidad para convertir la experiencia del exilio en una expresión universal.
La muerte de Romero significó la despedida de una de las voces fundamentales de la poesía paraguaya contemporánea y de un intelectual comprometido con las luchas populares del continente.