El 2 de mayo de 1982, el submarino británico Conqueror torpedeó el crucero argentino General Belgrano fuera de la zona de exclusión de Thatcher, hundiéndolo mientras se alejaba de Malvinas.
Murieron 323 de 1093 tripulantes en el segundo día de la guerra, comprando el barco en 1951 como USS Phoenix.
El ataque liquidó la iniciativa de paz peruana y forzó el repliegue de la Armada argentina, generando críticas a Thatcher por violar su propia zona.