Gabriel García Márquez murió en Ciudad de México a los 87 años, dejando un vacío en la literatura universal. El colombiano, Nobel en 1982, inició como periodista en El Espectador, vivió en Europa y México, y revolucionó las letras con La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba y La mala hora.
Su cima llegó en 1967 con Cien años de soledad, best seller que encabezó el Boom latinoamericano, vendiendo millones y fusionando lo mágico con lo real en Macondo. Siguieron El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos del cólera, El general en su laberinto, Doce cuentos peregrinos, Noticia de un secuestro y memorias como Vivir para contarla.
Gabo capturó el alma de América Latina: dictaduras, pasiones y cotidianidad mítica. Su partida, hace 12 años, nos recuerda su frase: «La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla». En Notigital, honramos su legado eterno.