El 16 de abril de 1828 falleció en Burdeos, Francia, Francisco de Goya y Lucientes, a los 82 años, uno de los pintores más influyentes de la historia del arte español.
Su obra abarca unas 500 piezas, incluyendo pinturas, óleos y murales, con un estilo que evolucionó del neoclasicismo al romanticismo y precursor de vanguardias. Destacan «Los caprichos» con «El sueño de la razón produce monstruos», «La maja desnuda» y «La maja vestida», además de «La familia de Carlos IV» y los fusilamientos «El 2 de mayo» y «El 3 de mayo en Madrid».
Exiliado por su salud y tensiones políticas, Goya dejó un legado de crítica social profunda. Su muerte marcó el fin de una era artística transformadora.