Zárate, Buenos Aires – La icónica cervecería Quilmes, parte de la multinacional AB InBev, abrió un proceso de retiros voluntarios en su planta de Zárate ante la abrupta caída de ventas que supera el 45%. La medida, confirmada por fuentes sindicales y reportada por El Destape, busca reducir la dotación de entre 180 y 200 empleados, impactando directamente a unos 60 trabajadores.
La planta, clave en la producción de cervezas emblemáticas como Quilmes Cristal y Brahma, pasará de operar con tres turnos a uno solo. Esta reestructuración responde a un contexto económico adverso, marcado por la inflación, la recesión y la baja en el consumo de bienes no esenciales. «Es una decisión dolorosa pero necesaria para sostener la operatividad», indicaron voces de la empresa, aunque no respondieron consultas de Notigital al cierre de esta edición.
El Sindicato de Obreros Cerveceros y Afines (SOMCA) ya se movilizó para negociar las condiciones de los retiros, exigiendo indemnizaciones justas y priorizando la estabilidad laboral. «No vamos a permitir despidos encubiertos», advirtió un delegado sindical a este medio. La situación se suma a otras plantas industriales en Buenos Aires que enfrentan presiones similares, como parte de una ola de ajustes por la contracción del mercado interno.
Quilmes, con presencia en todo el país, genera miles de empleos directos e indirectos, pero la crisis en ventas –atribuida también a la competencia de importaciones y cervezas artesanales– pone en jaque su liderazgo. Fuentes del sector estiman que el consumo per cápita de cerveza cayó un 20% en 2025, agravado por la devaluación y el aumento de precios.
Notigital sigue de cerca el impacto en el empleo bonaerense. ¿Habrá más plantas afectadas?