Arizona, 23 de abril de 1993. Muere a los 66 años César Chávez, hijo de padres mexicanos y símbolo de la lucha obrera en EE.UU. Fundador de la Unión de Campesinos en los 60, agrupó a trabajadores rurales latinos en condiciones infrahumanas.
Su huelga de recolectores de uva en 1965 paralizó California, exigiendo salarios dignos. Admirador de Gandhi y Martin Luther King, apostó por la no violencia: ayunos épicos y marchas pacíficas. A su muerte, combatía pesticidas tóxicos. Chávez transformó derechos laborales para millones, inspirando movimientos chicanos.
Su legado resuena en migraciones actuales y luchas por justicia social. En Argentina, donde el campo late con reclamos, Chávez nos enseña perseverancia solidaria.