Nueva York, 17 de febrero de 1913. En el teatro Rivoli, Thomas Alva Edison deslumbra al mundo con la primera proyección pública de su invento revolucionario: un kinetófono, aparato que sincronizaba imágenes en movimiento con sonido grabado en un fonógrafo oculto tras la pantalla. El «mago de Menlo Park» corona así su legado como padre del cine moderno.

Este pionero estadounidense, con más de mil patentes, ya había patentado el fonógrafo en 1877 y el kinetoscopio en 1891. El kinetófono unía ambos mundos: películas mudas con diálogos y música en vivo, precursora del talkie que Hollywood explotaría en los 1920. La demo neoyorquina, con cortos de ópera y sketches cómicos, generó titulares globales y allanó el camino para El cantor de jazz (1927), el primer largometraje sonoro.

En Argentina, donde el cine mudo de Lumière llegó en 1896, Edison influyó en pioneros como Federico Vale. Hoy, en la era del streaming y Dolby Atmos, su visión resuena: plataformas como Netflix deben su existencia a esa noche de 1913. Notigital celebra cómo un inventor incansable transformó el entretenimiento, recordándonos que la innovación nace de la perseverancia. ¿Sin Edison, habría TikTok?

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.