El 4 de febrero de 1945 comenzó la Conferencia de Yalta, una cumbre clave entre los líderes aliados Franklin D. Roosevelt (EE.UU.), Winston Churchill (Reino Unido) y Joseph Stalin (URSS) en el Palacio de Livadia, Crimea. Durante ocho días, definieron el mapa de posguerra en Europa mientras la Segunda Guerra Mundial agonizaba, con Berlín a punto de caer.

Decisiones clave sobre Alemania y Europa

Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt, and Joseph Stalin at the Yalta Conference in February 1945. 

Los «Tres Grandes» acordaron desmilitarizar y dividir Alemania en cuatro zonas de ocupación: una para cada potencia aliada más Francia, con Berlín también sectorizado. Alemania pagaría reparaciones masivas, perdería Prusia Oriental y vería su frontera este fijada en los ríos Óder-Neisse, desplazando millones de alemanes. Se creó un Comité de Desmembramiento para estudiar su futuro, aunque tensiones previas en Teherán ya anticipaban desacuerdos.

En Polonia, controvertida estrella de la cumbre, se «desplazó» su frontera oeste ganando territorios alemanes a cambio de ceder el este a la URSS por la Línea Curzon. Stalin prometió elecciones «libres y democráticas» en Europa liberada, vía la Declaración de Europa Liberada, pero incumplió, instalando gobiernos prosoviéticos en Polonia, Hungría y Checoslovaquia. Esto sembró la Guerra Fría.

Acuerdos globales y el Pacífico

Map illustrating Allied-occupied territories in Europe as of 15 February 1945, following the Yalta Conference. 

Roosevelt obtuvo el compromiso soviético para entrar en guerra contra Japón tras la derrota alemana, a cambio de concesiones en Manchuria, Sakhalín y las Kuriles –clave para Hiroshima y Nagasaki meses después. Avanzaron la fundación de la ONU, ratificando la Conferencia de San Francisco, y acordaron expulsar a colaboracionistas fascistas de Italia y los Balcanes.

Stalin salió fortalecido: el Ejército Rojo controlaba el Este, pese a las resistencias de Churchill por una «Europa unida». Roosevelt, enfermo y buscando paz, cedió en Polonia; Churchill temía el comunismo.

Legado y controversias

Yalta evitó un colapso caótico, pero sus promesas rotas –elecciones falsas en el Este– originaron el Telón de Acero, como denunció Churchill en Fulton (1946). Potsdam (julio 1945), sin Roosevelt (muerto) ni Churchill (derrotado), corrigió poco ante avances soviéticos. Hoy, en 2026 con tensiones Ucrania-Rusia, Yalta simboliza cómo victorias militares redefinen fronteras, inspirando debates sobre soberanía en la OTAN y la UE.

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.