Buenos Aires, 22 de mayo 2026. El 22 de mayo de 1976 fue asesinado en Reno, Nevada, Oscar “Ringo” Bonavena, uno de los boxeadores más queridos y carismáticos de la historia argentina. Su muerte conmocionó al país y convirtió su figura en una leyenda popular.
Nacido en Buenos Aires en 1942, Bonavena se ganó rápidamente el cariño del público gracias a su estilo frontal arriba del ring y a una personalidad extrovertida que rompía con todos los moldes del boxeo tradicional.
Su popularidad explotó tras sus históricas peleas contra Gregorio “Goyo” Peralta en el Luna Park, escenarios que marcaron una época dorada del boxeo argentino.
Ringo también trascendió el deporte por su perfil mediático. Participó en programas de televisión, grabó canciones como “Pío-Pío” y se convirtió en una figura popular que mezclaba espectáculo y deporte.
En el plano internacional enfrentó a gigantes del boxeo mundial como Joe Frazier y Muhammad Ali. De hecho, fue uno de los pocos púgiles capaces de derribar a Ali, aunque luego terminó perdiendo el combate.
En 1976 se instaló en Nevada trabajando para Joe Conforte, propietario del famoso burdel Mustang Ranch. Allí comenzó una conflictiva relación laboral y personal que derivó en una disputa violenta.
El 22 de mayo, Ross Brymer, guardaespaldas de Conforte, le disparó y asesinó a Bonavena. El crimen generó enorme repercusión internacional y múltiples versiones alrededor de las circunstancias del hecho.
Su cuerpo fue trasladado a la Argentina y velado en el Luna Park, donde miles de personas despidieron al boxeador en una de las primeras grandes concentraciones populares tras el inicio de la última dictadura militar.
A medio siglo de su muerte, Ringo Bonavena sigue siendo uno de los máximos ídolos populares del deporte argentino.