Buenos Aires, 22 de mayo 2026. El 22 de mayo de 1976 el boxeador argentino Víctor Galíndez protagonizó una de las peleas más recordadas de la historia del boxeo mundial al defender de manera épica su título de campeón mediopesado de la Asociación Mundial de Boxeo.

La pelea se realizó en Johannesburgo, Sudáfrica, frente al estadounidense Richie Kates. Lo que parecía una defensa más del cinturón terminó convirtiéndose en una batalla histórica marcada por la resistencia física y el coraje del púgil argentino.

En el tercer round, un cabezazo accidental de Kates le provocó a Galíndez una profunda herida en la ceja derecha. La sangre comenzó a cubrirle el rostro y durante gran parte del combate parecía imposible que pudiera continuar.

Sin embargo, el argentino resistió round tras round pese al intenso sangrado. Una de las imágenes más recordadas de aquella noche fue cuando Galíndez se limpiaba la sangre utilizando la camisa blanca del árbitro Stanley Christodoulou, que terminó completamente manchada.

La pelea se volvió dramática y legendaria. Contra todos los pronósticos, y cuando restaban apenas diez segundos para el final, Galíndez logró conectar un golpe demoledor que dejó nocaut a Richie Kates.

El estadio explotó y el campeón argentino retuvo el título mundial en una de las definiciones más emocionantes del boxeo internacional.

Mientras recibía atención médica en el vestuario y le cosían la herida, Galíndez recibió otra noticia impactante: el asesinato de Oscar “Ringo” Bonavena ocurrido horas antes en Estados Unidos. Hasta ese momento, su entorno había decidido ocultarle la información para no afectarlo antes del combate.

La histórica camisa ensangrentada del árbitro se conserva actualmente en el Museo del Boxeo de Sudáfrica como símbolo de una pelea inolvidable.

La actuación de Víctor Galíndez permanece como una de las mayores hazañas deportivas protagonizadas por un boxeador argentino.

Con NA.

Sobre Nosotros

Avatar

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 48 años , Periodista de Tres de Febrero.