Buenos Aires, 16 de mayo 2026. El 16 de mayo de 1930 nació en Viena Friedrich Gulda, uno de los pianistas más innovadores y talentosos del siglo XX. Reconocido internacionalmente por sus interpretaciones de Mozart y Beethoven, también rompió las barreras entre la música clásica y el jazz.
Desde muy joven mostró condiciones extraordinarias para el piano. A los 16 años ganó el Concurso Internacional de Música de Ginebra, lo que impulsó su carrera en Europa y el resto del mundo.
Gulda alcanzó fama por su virtuosismo técnico y por una personalidad artística poco convencional. Mientras muchos intérpretes clásicos mantenían una postura conservadora, él se animó a experimentar con otros géneros musicales y a desafiar las normas tradicionales de los conciertos académicos.
Su pasión por el jazz lo llevó a tocar junto al célebre tecladista Joe Zawinul y otros grandes músicos del género. Esa combinación de improvisación y disciplina clásica convirtió a Gulda en un artista único.
Además, tuvo una enorme influencia como docente. Entre sus alumnas más destacadas estuvo Martha Argerich, considerada una de las pianistas más importantes del mundo.
Devoto de Mozart, Gulda murió el 27 de enero de 2000, fecha del nacimiento del compositor austríaco, un detalle que alimentó aún más la leyenda alrededor de su figura.
Su legado permanece vivo tanto en la música clásica como en el jazz, donde sigue siendo admirado por su libertad creativa y su talento excepcional.