El 13 de mayo de 1988, el trompetista y cantante Chet Baker moría al caer del segundo piso de un hotel en Ámsterdam, a los 58 años, tras consumir drogas. Ícono del cool jazz, integró el cuarteto de Gerry Mulligan en los 50, como evoca Página/12,

pero su adicción a heroína y cocaína lo llevó a prisiones múltiples.

Repuntó en los 70 y grababa activamente al final. Su voz ronca y trompeta melancólica definieron baladas eternas. Perfil literario-musical aquí.

Baker simboliza el genio torturado del jazz. Notigital lamenta esta efeméride, invitando a redescubrir su legado.

Fuente: Página 12.

Sobre Nosotros

Avatar

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 48 años , Periodista de Tres de Febrero.