El 13 de mayo de 1981, durante la audiencia en Plaza San Pedro, el Papa Juan Pablo II fue baleado por Mehmet Ali Agca, un turco de 23 años de los Lobos Grises.
Heridas graves en abdomen, brazo y mano lo llevaron al Policlínico Gemelli, donde fue salvado. Condenado a perpetua, fue indultado en 2000 y liberado en Turquía en 2010 tras otros delitos. El Papa lo perdonó en prisión en 1983.
Sospechas apuntan a espionaje búlgaro por la postura anticomunista de Wojtyla. Vinculado a Fátima, este atentado tensó la Guerra Fría.
En Argentina, devota al Papa polaco, marca un quiebre global. Notigital conmemora su impacto perdurable.