Tres de Febero, 12 de mayo 2026. En los últimos años, la política argentina —y especialmente la comunal en algunos distritos— ha mostrado una evidente doble vara. Los medios hegemónicos bombardean diariamente con las falencias de municipios peronistas o kirchneristas, como La Matanza, Quilmes o Lomas de Zamora, destacando delitos graves y problemas cotidianos. En cambio, en distritos libertarios como Tres de Febrero, hacen de cuenta que nada sucede.
¿Acaso en Tres de Febrero no hay delitos? Claro que sí, y muchos. Sin embargo, solo páginas como «Vecinos Alerta» o medios digitales locales los visibilizan, con escasa repercusión. La mayoría de los vecinos se informa por medios tradicionales, que ignoran estos hechos.
Mientras tanto, el exintendente Diego Valenzuela pasea por canales de TV y redes sociales, criticando al gobernador Kicillof. ¿En qué condición lo hace? Ya no es intendente —ese cargo lo ocupa Rodrigo Aybar—, ni asumió como senador provincial. No ostenta ningún puesto público que le dé legitimidad para reclamar. En términos reales, es un ciudadano más, si es que dejara funcionar al municipio como él mismo impulsó y no terminó aceptando.
Es legítimo que Aybar, el actual intendente, critique si lo considera necesario. Pero Valenzuela parece reacio a bajar el perfil. Nada de malo en buscar exposición pública, pero sería ético aclarar su situación actual ante los vecinos: ¿qué rol ocupa en la Municipalidad? ¿Es asesor? ¿Intendente en las sombras? Nadie lo explica, y muchos se lo preguntan.
Está bien que un exfuncionario aspire a seguir en política, pero sería honesto precisar desde qué lugar lo hace y con qué recursos viaja por municipios en campaña permanente. Faltan más de un año y medio para las elecciones 2027 —dependiendo de la discusión en el Senado provincial sobre el proyecto de la UCR para cambiar plazos electorales—. Saber qué hace Valenzuela es un derecho de todos los ciudadanos del distrito.