El Tesoro de Estados Unidos transfirió 808 millones de dólares a la Argentina para ayudarla a pagar intereses con el FMI. En concreto, la operación se concretó el 29 de enero y evita que el Gobierno utilice las reservas del Banco Central para afrontar un vencimiento de USD 833 millones este 1.° de febrero. En consecuencia, esta asistencia financiera llega horas antes de una nueva misión técnica del organismo.
Operación con DEGs para preservar reservas
El mecanismo utilizado fue la venta de Derechos Especiales de Giro (DEGs). Estos activos del FMI se convirtieron en liquidez inmediata para el país. Al respecto, la medida es una clara señal de respaldo político de Washington. El Ministerio de Economía utilizó pesos excedentes depositados en el BCRA, equivalentes a unos USD 1.580 millones, para adquirir estos DEGs. Posteriormente, los canjeó por dólares a través del Fondo de Estabilización Cambiaria estadounidense.
¿Qué son los Derechos Especiales de Giro?
Los DEGs son una canasta de monedas creada por el FMI. Sirven como activo de reserva internacional y su canje provee divisas líquidas. Sin embargo, la operatoria no es aislada, ya que se apoya en un swap bilateral vigente entre Argentina y EEUU por USD 20.000 millones. “En el mercado financiero internacional, operadores interpretaron la medida como una señal de respaldo político y financiero de Washington”, señalaron analistas consultados.
Doble objetivo de la estrategia financiera
El equipo económico persigue dos metas principales con esta movida. En primer lugar, preservar el nivel de reservas netas del Banco Central, que en enero habían subido unos USD 1.100 millones. En segundo término, construir un puente financiero hasta que el Directorio del FMI apruebe la segunda revisión del acuerdo. Esta revisión, postergada por temas técnicos, es clave para desbloquear un desembolso pendiente de unos USD 1.000 millones mientras los fondos estadounidenses actúan como colchón.
Cronograma de pagos y próximos pasos
Los compromisos de deuda externa se intensifican hacia 2026. El calendario muestra vencimientos por unos USD 10.000 millones entre capital e intereses. Frente a esto, el Gobierno evalúa diversas opciones:
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Una eventual colocación de bonos en mercados internacionales.
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Continuar con préstamos REPO y otras líneas de corto plazo con bancos.
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Diversificar fuentes de financiamiento para reducir dependencia del FMI.