En la ciudad de La Plata, cuna de intelectuales, fallecía a los 62 años Pedro Bonifacio Palacios, immortizado como Almafuerte.
Este poeta, maestro y periodista bonaerense dejó un legado imborrable en la literatura argentina, con versos que aún resuenan en aulas y corazones: «No te des por vencido ni aún vencido», del poema «Piu Avanti», se convirtió en himno de perseverancia para generaciones. Nacido en 1854 en San Juan, Palacios emigró a Buenos Aires y luego a La Plata, donde fundó escuelas y escribió en diarios como El Plata. Su pluma combativa defendía la educación laica y la justicia social, influenciando a figuras como Alfonsina Storni.
Almafuerte forma parte de los «cinco sabios» de La Plata, junto a paleontólogo Florentino Ameghino, criminólogo Juan Vucetich, psiquiatra Alejandro Korn y botánico Carlos Spegazzini. Su muerte, el 28 de febrero de 1917, no apagó su luz: hoy, su tumba en el cementerio de La Plata es peregrinación, y sus poemas se citan en campañas motivacionales. En un país que enfrenta desafíos económicos, el mensaje de Almafuerte cobra vigencia, recordándonos la fuerza del espíritu argentino.