En un duro comunicado, la Unidad Popular (UP) alertó sobre las sesiones extraordinarias del Congreso argentino, calificándolas como «una de las más peligrosas de nuestra historia reciente». El partido, liderado por Claudio Lozano y Leticia Quagliaro, llamó a rechazar en las calles y el Parlamento cinco proyectos impulsados por el Ejecutivo, que según denuncian precarizan derechos, favorecen al gran capital y amenazan recursos vitales.
Reforma laboral y desfinanciamiento social
UP repudia la reforma laboral por «universalizar la desprotección» y transferir más de 5000 millones de dólares al gran capital mediante recortes en seguridad social, salud e impuestos a empresas. «Precariza la vida del conjunto de la comunidad», sostienen.
Defensa de la Ley de Glaciares
Exigen rechazar cambios a la Ley de Glaciares, que sacrificarían el agua, trabajo y vida por ganancias mineras. Critican la «ignorancia frente al cambio climático», evocando incendios en el sur argentino: «Para la vida de los argentinos, el agua vale más que el oro».
Contra bajar la edad de imputabilidad
Repudian bajar la edad de imputabilidad de menores, argumentando que «ningún pibe nace chorro». Urgen resolver problemas del mundo adulto en lugar de reprimir a jóvenes a los que el Estado niega salud y educación, violando la Constitución.
Rechazo al acuerdo UE-Mercosur
Oponen el pacto Unión Europea-Mercosur para desindustrializar Argentina, destruir empleos y abrir fronteras arancelarias de forma asimétrica, beneficiando a Europa con 4000 millones de euros ahorrados ante desequilibrios tecnológicos.
Alarma por reforma de inteligencia
Instan a derogar el decreto que modifica la Ley de Inteligencia, creando una «Policía Secreta» en la SIDE para perseguir organizaciones políticas y sociales, en pos de un «Estado Fascista y Represor».
El comunicado, firmado por Lozano (presidente) y Quagliaro (vicepresidenta), busca movilizar a la ciudadanía ante lo que definen como un paquete regresivo.