Los empleados denuncian que acumulan una deuda salarial desde octubre. Además, desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina aseguraron que los dueños de la compañía pretenden vaciarla.
La empresa Lácteos Verónica paralizó la producción de sus tres fábricas ubicadas en la provincia de Santa Fe y los trabajadores decidieron ocupar los establecimientos para reclamar por la falta de pago de salarios desde octubre pasado. La medida afecta directamente a unos 700 operarios.
Según denunció la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), la empresa dispuso el cierre de las plantas en Suardi, Lehman y Totoras sin previo aviso y después de incumplir el plan de pagos a los empleados que se había acordado semanas atrás. A su vez, el gremio acusó a Lácteos Verónica de llevar adelante un lock out patronal ilegal.
Desde que el gobierno de Javier Milei abrió las importaciones, toda la industria nacional se encuentra en crisis. Pero en Lácteos Verónica la situación se agravó después de que la compañía dejara de cumplir el acuerdo firmado con ATILRA para saldar los salarios adeudados hace más de tres meses. El pacto consistía en desembolsos semanales de $1 millón por trabajador hasta cubrir lo pendiente.
Pero la empresa no solo dejó de pagar semanalmente, sino que a la vez decidió cerrar sus tres fábricas en la provincia de Santa Fe. Ante el malestar acumulado por los trabajadores, estos decidieron tomar las tres plantas como forma de resguardar sus puestos laborales y evitar el vaciamiento de la empresa.
La compañía atraviesa una delicada ruptura en la cadena de pagos. A partir de los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Lácteos Verónica acumula unos $10.900 millones en cheques rechazados, lo que la compromete a adquirir insumos básicos para elaborar sus productos. Además, les deben unos u$s60 millones a unos 150 tambos proveedores.
Una fábrica multinacional de papas fritas cerró su planta en Munro y despidió a 100 empleados La empresa multinacional Lamb Weston, la principal productora de papas fritas congeladas en todo el mundo, anunció este jueves que cerrará su fábrica ubicada en la localidad bonaerense de Munro y que serán despedidos un total de 100 empleados como parte de su reorganización del negocio internacional.
El año pasado, la compañía que tiene su casa matriz en Estados Unidos anunció una inversión de u$s320 millones para poner a punto una nueva fábrica en el Parque Industrial de Mar del Plata. La planta, que fue inaugurada en octubre pasado, es la más grande de toda Latinoamérica y abastece de sus papas fritas congeladas a toda la región. A partir de ahora, Lamb Weston concentrará toda su producción en el predio de la costa bonaerense.