Buenos Aires, 27 de marzo de 2026 – El 27 de marzo de 1977, el aeropuerto de Tenerife vivió la mayor catástrofe aérea: dos Boeing 747 colisionaron, matando a 583 personas. Una amenaza de bomba en Gran Canaria desvió vuelos, congestionando Tenerife en niebla.
El KLM 4805 (Ámsterdam) despegó mientras el Pan Am 1736 (Nueva York) rodaba en pista opuesta. El piloto de KLM vio al otro tarde; murieron todos los 248 de KLM y 335 de Pan Am (61 sobrevivientes).
La investigación culpó al piloto holandés y fallos comunicativos. Resultado: navegación automática en niebla y frases estándar en inglés. 49 años después, Notigital recuerda lecciones de seguridad aérea.