Buenos Aires, 9 de febrero de 2026 – En un Plenario Federal de ATE Nacional cargado de tensión, el secretario general Rodolfo Aguiar lanzó un llamado urgente a la movilización: «¡El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual! Aunque la CGT no convoque, ¡tienen cobertura legal!». La medida busca frenar en el Congreso una reforma laboral que, según el gremialista, sería «demoledora» para el sector público y privado.
El plenario, que reunió a delegados de todo el país, ratificó el paro nacional con movilización al Congreso para este miércoles 11 de febrero. Aguiar enfatizó que «todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personalidad jurídica». Advirtió que privar al sector privado del derecho a huelga frente a esta reforma sería «un error grave».
«Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles, impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores», sostuvo Aguiar. Apuntó directamente a los mandatarios provinciales: «Los que avalan esta reforma están firmando su propia sentencia de muerte y la de sus provincias». Criticó a los senadores por no defender «los intereses del pueblo» y actuar como «levantamanos de cuatro o cinco grandes empresarios».
En su discurso más contundente, Aguiar vaticinó un retroceso histórico: «Si la reforma se aprueba, habremos retrocedido más de 100 años». La convocatoria de ATE se enmarca en el rechazo unificado a la Ley Ómnibus y otras iniciativas del Gobierno nacional, que incluyen modificaciones en contratos laborales, contribuciones sindicales y estabilidad en el empleo público.
ATE, junto a las CTA, insiste en la legalidad de la medida pese a la falta de adhesión de la CGT. Se esperan concentraciones masivas en Capital Federal y provincias, con impacto en servicios públicos como salud, educación y administración.