Trump apunta directamente al corazón de Cuba con una amenaza arancelaria contra quienes suministren petróleo a la isla. Esta medida, anunciada en medio de la peor crisis energética en décadas, podría paralizar por completo a un país que ya sufre apagones de más de 12 horas diarias. La reacción entre los cubanos mezcla ira y angustia ante lo que muchos ven como “el fin del mundo”.
Dayanira Herrera, madre de un niño de cinco años, resume el sentir popular. Al conocer el anuncio, declaró que esto significaría “el fin del mundo” para una población que ya lucha contra la oscuridad constante.
El impacto en la crisis energética actual
Los apagones históricos que reviven el trauma del “Periodo Especial” podrían agravarse drásticamente. Cuba depende críticamente de importaciones de combustible para generar electricidad. Una interrupción en este suministro dejaría a hospitales, escuelas y hogares sin energía vital.
Esta amenaza llega en el peor momento posible. La demanda energética cubana promedia 3.000 megavatios diarios, pero la disponibilidad ya es insuficiente. Cualquier reducción en el suministro de petróleo convertiría los cortes rotativos en apagones permanentes.
Reacciones y consecuencias geopolíticas
La medida trumpista no afecta solo a Cuba. Los proveedores internacionales de petróleo ahora enfrentan un dilema: continuar con un cliente histórico o enfrentar aranceles estadounidenses. Este movimiento representa una escalada significativa en la política de máxima presión.
Analistas internacionales advierten sobre varias consecuencias:
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Aislamiento energético de Cuba
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Crisis humanitaria acelerada
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Tensión diplomática con países proveedores
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Posible colapso de servicios básicos