El 28 de enero de 1986, el transbordador Challenger de la NASA se desintegraba 73 segundos tras despegar de Florida, matando a sus siete tripulantes, incluida la maestra Christa McAuliffe. Fallo en una junta de Sellos O-ring por frío causó la explosión.
La misión STS-51-L buscaba experimentos educativos; Ronald Reagan la lloró en TV. Parálisis NASA dos años.
Argentina, con Perón espacial, recuerda riesgos innovación. Curiosidades: McAuliffe iba a clase desde órbita; debris recuperado años después. En 2026, con SpaceX, urge seguridad.
(Fuente: NASA Report. Imagen sugerida: Momento explosión).