Estados Unidos incautó al petrolero Marinera (antes Bella-1), con bandera rusa y vinculado a Venezuela, tras una persecución de dos semanas en el Atlántico, cerca del Caribe. La operación involucró a la Guardia Costera estadounidense y respondió a sanciones para eludir restricciones al petróleo venezolano. Rusia envió un submarino y otras naves para escoltar el buque, intensificando la fricción diplomática.

Detalles de la Operación

La fragata USS Munro localizó y vigiló el buque bajo orden de un tribunal federal de EE.UU. Fuentes confirman que fuerzas estadounidenses abordaron la nave desde un helicóptero, sin resistencia de la tripulación. El petrolero, parte de una «flota sombra» usada por Venezuela, Rusia e Irán, no pudo cargar crudo en puertos venezolanos.

Contexto Geopolítico

Este incidente forma parte de la escalada en la intervención de EE.UU. en Venezuela desde 2025, con despliegues en el Caribe para presionar a Caracas y contener aliados como Rusia. El control de exportaciones petroleras venezolanas busca estrangular ingresos de PDVSA y reorientar el crudo hacia intereses estadounidenses. Moscú protestó formalmente, advirtiendo riesgos en rutas comerciales estratégicas.

Riesgos de Guerra Comercial y Escalada

La incautación eleva tensiones en el Caribe, añadiendo volatilidad al mercado petrolero y prima de riesgo geopolítico. Podría desatar boicots comerciales, interrupciones en suministros y represalias asimétricas, afectando Latinoamérica y mercados globales. Sin contención, analistas ven potencial para conflicto mayor entre Washington y Moscú por control energético.

Con AFP.​

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.