El 24 de abril de 2005 nació Snuppy, el primer perro clonado, un afgano creado en Corea del Sur por el equipo de Woo Suk Hwang en la Universidad Nacional de Seúl.
Usando técnica similar a la oveja Dolly, se extrajeron células de la oreja de un donante; Snuppy fue presentado públicamente en agosto y vivió hasta 2015. A pesar de escándalos por datos falsos en otras investigaciones, la clonación de Snuppy se verificó auténtica.
Este hito abrió debates éticos sobre la clonación animal, pese a las controversias éticas.