El 21 de febrero de 1848, en Londres, vio la luz por primera vez el «Manifiesto del Partido Comunista», escrito por Karl Marx y Friedrich Engels. Publicado en alemán como panfletos por la Liga de los Comunistas, este texto de apenas 30 páginas sacudió el mundo con su grito: «¡Proletarios de todos los países, uníos!».

Encargado en 1847 durante el Segundo Congreso de la Liga en Londres, el manifiesto analizaba la lucha de clases como motor de la historia. Denunciaba la explotación capitalista, profetizaba revoluciones obreras y proponía la abolición de la propiedad privada burguesa. Su primera edición, impresa por la Oficina de Litografía de Londres, se distribuyó en vísperas de las revoluciones europeas de 1848, inspirando levantamientos en Francia, Alemania y más allá.

Aunque inicialmente tuvo impacto limitado (solo 500 copias), su influencia creció exponencialmente. Traducido a decenas de idiomas, moldeó movimientos obreros, la Revolución Rusa de 1917 y debates ideológicos del siglo XX. En Argentina, influyó en anarquistas, socialistas y peronistas, desde la Semana Trágica de 1919 hasta las luchas sindicales actuales.

Hoy, en un mundo de desigualdades crecientes, el Manifiesto resuena en debates sobre globalización y precarización laboral. La ONU lo reconoce como texto fundacional del pensamiento social. En Notigital, recordamos esta efeméride como un llamado eterno a la justicia social. ¿Proletarios unidos? Su eco sigue vivo en las calles.

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.