El 17 de enero de 1982 fallecía trágicamente en Medellín, Colombia, Osvaldo Zubeldía, el entrenador visionario que transformó a Estudiantes de La Plata en un gigante continental durante fines de los años 60. A los 50 años, «Don Osvaldo» murió en un accidente automovilístico mientras dirigía a Newell’s Old Boys, dejando un vacío en el fútbol argentino que aún resuena.

Su legado con el «Pincha» es imborrable: tricampeón de la Copa Libertadores (1968, 1969, 1970), campeón Intercontinental (1968) ante el Manchester United y vencedor de la Copa Interamericana (1969), hazañas que elevaron a un club humilde a la élite mundial.

Zubeldía llegó a Estudiantes en 1965, rompiendo moldes en un fútbol argentino dominado por los cinco grandes. Revolucionó la preparación: impuso concentraciones estrictas, eliminó almuerzos largos y siestas tradicionales, introdujo videos para analizar rivales y apostó por juveniles como Juan Ramón Verón («La Bruja»), Carlos Pachamé, Oscar Malbernat y Eduardo Flores. En 1967 ganó el Metropolitano, primera estrella local para el Pincha. La epopeya copera arrancó en 1968: en la final ante Palmeiras, goles de Felipe Ribaudo y Verón sellaron el 2-0 en Montevideo. En 1969 repitió ante Nacional de Montevideo, y en 1970 superó a River en semis (1-0 y 3-1) para empatar 0-0 con Peñarol en la final del Centenario, logrando el tricampeonato histórico con 18 victorias en 24 partidos, 39 goles a favor y solo 15 en contra.

Su estilo «anti-fútbol» –duro, táctico, con presión alta y fair play relativo– generó amores y odios. Venció al Santos de Pelé y al Manchester de Bobby Charlton en Old Trafford (1-0), pero enfrentó críticas por incidentes como la Manizales de 1968. Influenció a Carlos Bilardo, su sucesor, y al fútbol moderno argentino. «Zubeldía fue un adelantado: profesionalizó el fútbol cuando era amateur», recuerda el cronista Julio César Fiore.

En La Plata, el estadio es su templo; muraleados y documentales lo inmortalizan. Para Notigital, en este 2026 con Estudiantes en Libertadores, Zubeldía inspira: demostró que la garra platense conquista continentes. Su partida prematura duele, pero su mística pincha perdura en cada grito de «¡Dale, campeón!».

Con NA.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.