El 12 de febrero de 1809 nació en Shrewsbury, Inglaterra, Charles Darwin, el naturalista que transformó la biología con «El origen de las especies» (1859), postulando la evolución mediante selección natural. Independientemente, Alfred Russel Wallace llegó a ideas similares, pero Darwin las popularizó.
Hijo de un médico, Darwin estudió teología en Cambridge antes de unirse al HMS Beagle en 1831. Su viaje de cinco años por Galápagos y Sudamérica lo fascinó con variaciones en pinzones y tortugas, germen de su teoría. Publicó observaciones detalladas, argumentando que las especies cambian gradualmente por adaptación al entorno, no por diseño divino.
La teoría generó controversia: criticada por religiosos, defendida por científicos como Huxley («el bulldog de Darwin»). Darwin, tímido y enfermizo, evitó debates públicos. Su obra influyó en genética (con Mendel) y paleontología, explicando la diversidad biológica.
En la Argentina actual, con debates sobre educación científica y cambio climático, Darwin es clave: sus ideas sustentan conservación en Patagonia y estudios genéticos en CONICET. Notigital celebra sus 217 años: en un planeta en crisis, la selección natural nos recuerda la fragilidad de la vida y la necesidad de preservarla.