Hoy se conmemora el nacimiento de Robert Duvall, uno de los actores más versátiles y premiados de Hollywood, ocurrido el 5 de enero de 1931 en San Diego, California. Ganador del Oscar por su conmovedora interpretación en Tender Mercies (1983), Duvall ha dejado una huella imborrable en el cine con roles icónicos que abarcan desde el drama mafioso hasta la épica bélica.
Nacido en una familia de militares —su padre era almirante de la Marina de EE.UU.—, Duvall creció en un entorno disciplinado que forjó su carácter estoico, visible en personajes complejos como el teniente coronel Kilgore en Apocalipsis Now (1979), dirigida por Francis Ford Coppola. En esa cinta, su escena surfista en medio de la guerra de Vietnam se convirtió en leyenda cinematográfica. Previamente, brilló como el leal consigliere Tom Hagen en El Padrino (1972) y El Padrino II (1974), consolidándose como pilar del elenco junto a Marlon Brando y Al Pacino.
Su filmografía es un catálogo de éxitos: compartió pantalla con John Wayne en Temple de acero (1967), un western que capturó el espíritu del Viejo Oeste; protagonizó la explosiva Un día de furia (1993) junto a Michael Douglas, criticando la decadencia social; y en años recientes, deslumbró en El juez (2014) con Robert Downey Jr., explorando dilemas familiares y éticos. También participó en Network (1976), sátira profética sobre los medios que le valió una nominación al Oscar.
Lo que une a Duvall con Argentina es su matrimonio con la salteña Luciana Pedraza, con quien contrajo matrimonio en 2005 tras años de noviazgo. Pedraza, actriz y productora, lo introdujo en el mundo del tango desde los años 80, cuando Duvall forjó una amistad entrañable con el legendario bailarín «Virulazo» (Santiago Ayala). Desde entonces, la pareja visita frecuentemente el país, instalándose en Buenos Aires y Salta, donde Duvall ha declarado su amor por la cultura argentina. «Argentina me robó el corazón», confesó en entrevistas, y ha invertido en proyectos locales como bodegas en Mendoza.
A los 95 años, Robert Duvall sigue activo, demostrando que su legado trasciende fronteras. Su trayectoria, marcada por más de 150 películas y cuatro Oscars en total (incluyendo como productor), inspira a generaciones de actores.