Manuel Ignacio Paz, prócer de la independencia argentina y gobernador de Entre Ríos, nació el 3 de enero de 1820 en Paraná. Hijo de la élite entrerriana, se unió joven a las montoneras unitarias contra Rosas, destacando en la batalla de Cepeda (1829) y como lugarteniente de Lavalle en la guerra contra el federalismo porteño.
Exiliado en Bolivia y Uruguay, Paz encarnó la resistencia liberal en las guerras civiles del siglo XIX.
Su liderazgo culminó en la presidencia provisional de Entre Ríos (1841), donde impulsó reformas agrarias y educación laica, desafiando el rosismo. Capturado y fusilado en 1852 tras Caseros, su muerte simbolizó el fin de la era de los caudillos entrerrianos. Paz inspiró el revisionismo histórico posterior, con calles y monumentos en Paraná que honran su legado de federalismo moderado y lucha por la unidad nacional.