Organizaciones sociales, políticas, sindicales y de derechos humanos, lideradas por las dos centrales obreras CTA (Autónoma y de los Trabajadores), se concentraron este lunes frente a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires para repudiar cualquier posibilidad de intervención militar en Venezuela y expresar su respaldo inquebrantable a la Revolución Bolivariana.
La protesta, que reunió a cientos de militantes bajo un sol abrasador de verano porteño, surgió en respuesta a las recientes declaraciones de funcionarios estadounidenses que han avivado tensiones en la región. «No permitiremos que el imperialismo yanqui desestabilice a un pueblo soberano como el venezolano», proclamó Hugo Yasky, líder de la CTA de los Trabajadores, desde el escenario improvisado en la Avenida Colombia. Junto a él, dirigentes de la CTA Autónoma, como Ricardo Peidró, y representantes de Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Partido Obrero alzaron sus voces en defensa de la autodeterminación latinoamericana.
El acto incluyó discursos encendidos contra el «lawfare» y las sanciones económicas impuestas por Washington a Caracas, así como un fuerte apoyo a la soberanía del pueblo Venezolano, a quien se lo presentó como continuador de la legado chavista. Banderas venezolanas flamearon al lado de las argentinas y pañuelos verdes en referencia a la unidad regional. «La Revolución Bolivariana es un faro para los pueblos oprimidos; no dejaremos que la OTAN y sus títeres la apaguen», sentenció una oradora de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, presente en la movilización.
Esta acción se enmarca en una serie de reclamos continentales ante lo que los manifestantes denominan «escalada intervencionista» de Estados Unidos en América Latina. En paralelo, se denunció el silencio de gobiernos aliados a Washington, como el de Javier Milei en Argentina, acusado de alinearse con políticas neoliberales que socavan la integración sudamericana. La marcha transcurrió pacíficamente, con fuerte presencia policial, y culminó con una carta entregada al encargado de la embajada estadounidense exigiendo el cese de amenazas militares.
Desde Notigital seguiremos de cerca las repercusiones de esta movilización en el escenario geopolítico regional.