Jackson, Misisipi, 16 de marzo de 1995. En un gesto simbólico cargado de ironía histórica, Misisipi se convirtió en el último estado de Estados Unidos en ratificar formalmente la XIII Enmienda a la Constitución, que prohíbe la esclavitud e invita a la servidumbre involuntaria, salvo como castigo por delito.
Esta aprobación llegó 130 años después de su promulgación original en 1865, completando un proceso legislativo que había sido ignorado por décadas en el corazón del sur segregacionista.
La Enmienda, aprobada por el Congreso el 31 de enero de 1865 y ratificada el 6 de diciembre de ese año tras el apoyo de tres cuartos de los estados (27 de 36), fue rechazada inicialmente por Misisipi el 5 de diciembre de 1865. El estado, con la mayor población esclavizada del país al inicio de la Guerra Civil (casi 437.000 personas en 1860), se oponía ferozmente a perder su base económica sin compensación. A pesar de la derrota confederada, legisladores locales votaron en contra, pero la enmienda ya era ley nacional gracias a otros estados.
El giro llegó en 1994, cuando un funcionario de la legislatura de Texas, Gregory Watson, descubrió la omisión pendiente y alertó a legisladores afroamericanos de Misisipi. El 16 de marzo de 1995, la asamblea estatal aprobó por unanimidad una resolución de ratificación simbólica, ordenando al Secretario de Estado notificar al archivo federal. Sin embargo, un error administrativo impidió que se completara el trámite hasta 2013, cuando el profesor Ranjan Batra —inspirado por la película Lincoln de Steven Spielberg— y su colega Ken Sullivan impulsaron la documentación final ante el Registro Federal.
Esta ratificación tardía resalta las profundas heridas raciales del sur estadounidense, donde la esclavitud evolucionó hacia el sharecropping, las leyes Jim Crow y tensiones persistentes. La cláusula de excepción por «castigo penal» sigue vigente y es criticada por activistas por justificar el trabajo forzado en prisiones. En Argentina, con su propia historia de luchas por la igualdad —desde la independencia hasta debates actuales sobre discriminación—, esta efeméride invita a reflexionar sobre cómo el pasado esclavista moldea injusticias modernas. Notigital destaca este cierre simbólico como recordatorio de que la historia, aunque lenta, busca corregirse.