Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, llegó este sábado a Nueva York junto a su esposa Cilia Flores, tras ser capturado por milicias estadounidenses en un operativo sorpresa.
El mandatario permanecerá detenido en el sur de Manhattan hasta el próximo lunes, cuando deberá compararse ante la Justicia federal. El gobierno de Donald Trump lo acusa de liderar el «Cartel de los Soles», una presunta organización narcotraficante vinculada a altos mandos chavistas.
La detención se produce en medio de una escalada de tensiones entre Washington y Caracas, avivada por el regreso de Trump a la Casa Blanca. Según fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses, el operativo involucró a fuerzas especiales que interceptaron la aeronave presidencial venezolana en aguas internacionales. Maduro y Flores fueron trasladados de inmediato a una cárcel de máxima seguridad en el distrito financiero de Manhattan, donde enfrentarán cargos por tráfico de cocaína, lavado de dinero y conspiración contra la seguridad de EE.UU.
El «Cartel de los Soles»: la acusación central de Washington
El Departamento de Justicia de EE.UU. calificado al «Cartel de los Soles» como una red criminal estatal que utiliza la estructura militar venezolana para mover toneladas de drogas hacia territorio norteamericano. Documentos desclasificados revelan que Maduro habría orquestado envíos desde puertos como La Guaira, con conexiones en Colombia y México. Esta imputación no es nueva: en 2020, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ya había ofrecido 15 millones de dólares por información que llevar a su captura.
El enlace proporcionado por Página/12 detalla el «ataque de Trump a Venezuela», enmarcándolo como una movida estratégica para presionar al régimen chavista y aislarlo en la región. Analistas consultados por Notigital advierten que esta captura podría desestabilizar el equilibrio en América Latina, afectando alianzas con aliados como Cuba y Rusia.
Reacciones en la región: celebración de Milei y silencio de Lula
En Argentina, el presidente Javier Milei recibió la noticia en redes sociales con un mensaje contundente: «Justicia divina contra los tiranos del narco». Fuentes cercanas al Gobierno nacional indicaron que Buenos Aires podría colaborar con Washington en investigaciones paralelas sobre financiamiento ilícito a grupos guerrilleros en la triple frontera. Milei, quien ha calificado repetidamente a Maduro como «dictador narco», ve en este episodio una validación de su postura antichavista.
En cambio, Brasil y Colombia guardan cautela. Lula da Silva emitió un comunicado pidiendo «debido proceso» sin condenar la detención, mientras Bogotá monitorea posibles repercusiones en la frontera con Venezuela. Organismos como la OEA y la CELAC convocaron sesiones de emergencia para este domingo.
Implicancias globales y el futuro de Venezuela
La llegada de Maduro al suelo estadounidense marca un punto de inflexión en la crisis venezolana. Expertos en geopolítica, como el analista argentino Rosendo Fraga, estiman que su detención podría precipitar una transición forzada en Caracas, con figuras como Diosdado Cabello posicionándose para el poder. Sin embargo, el chavismo ya denuncia un «secuestro yanqui» y moviliza protestas masivas en Caracas.
Hasta el cierre de esta edición, el Kremlin condenó el operativo como «intervencionismo imperialista», mientras Trump tuiteó: «Los narcos socialistas pagarán». El lunes, la corte de Manhattan definirá si Maduro enfrenta juicio en EE.UU. o es extraditado. Notigital seguirá informando.